¡No al monopolio del transporte!

Hermosillo, Sonora a enero 04 del 2022

Mi Carta de Hoy…

Remite. Alejandro Islas Galarza

¡No al monopolio del transporte!

¡Hola, lector! Ayer, como suelo hacerlo esporádicamente, utilice el transporte urbano para trasladarme al Centro de la capital de Sonora y como históricamente ese servicio ha sido, es y quizás seguirá siendo pésimo y quien creía que con su privatización se contaría con un transporte de primer mundo, pues el tiempo se ha encargado de colocarlo en la realidad.

Y la realidad, dice que es uno de los peores servicios que se ofrecen en la capital sonorense.

Igualito o peor al servicio que prestaban los concesionarios a quienes el gobierno anterior, les requiso la concesión.

El usuario como ha sido siempre, se ha acostumbrado a esperar de entre 30 a 45 minutos para que pase la ruta que lo llevará a su destino.

La misma historia de siempre.

Así me paso ayer.

Y conste que desde donde lo aborde, hay tres rutas que me llevan al Centro.

Aun así, debí esperar 25 minutos para le llegada de una ellas.

Para entonces, ya había ocho personas esperando.

Rápidamente abordamos la unidad con el correspondiente pago tarifario de 10 pesos.

Porque ha de saber que la tarifa que, de hecho, no de derecho cobra la empresa que usufructúa el servicio es de DIEZ pesos.

Y no los Nueve pesos como lo establece la Ley.

Son pocos los usuarios que llevan los Nueve pesos en la mano.

Luego entonces, les es más fácil, introducir una moneda de Diez pesos, bajo la complacencia del operador correspondiente.

Quien, por cierto, esboza una sonrisa que esconde su propia avaricia.

Imagine usted cuánto dinero de más recibe al día la empresa concesionaria.

Considerando un universo de 75 mil usuarios por día, apostándole a que cada uno paga la tarifa de Diez pesos.

Pues son 75 mil pesos diarios que adicionalmente entran sin tocar baranda a las arcas de la empresa concesionaria.

Bajo la complacencia de las autoridades del transporte.

Que, por cierto, poco o nada pueden hacer, hasta en tanto, sea el propio usuario el que propicie esa situación.

Pero bueno, el punto es que, luego de esperar 25 minutos, aborde la unidad que me llevo hasta el Centro Histórico de la capital sonorense.

Ignoro si fue por ser el primer día hábil de este nuevo año, pero recorrió la ruta rápidamente.

De forma tal que en 15 minutos ya me encontraba en mi destino.

Las unidades del transporte, déjeme le cuento, hieden.

Están sucias, desgastadas, despintadas, todo les suena.

Hay ventanales que ya no tienen vidrio y por ahí se cuela el viento de invierno que, suele ser gélido.

El operador de la unidad, como suelen ser en su aspecto personal, es regordete, de tez morena, mechudo o despeinado, con o sin bigote, da lo mismo, el uniforme que ya no es uniforme es descolorido, sucio y maloliente.

En suerte, ya no es como antes, que traían el estero a todo volumen con música regional mexicana.

Canciones que hacen apología del crimen organizado.

Este es uno de los servicios que exigen y demandan atención de las autoridades correspondientes.

Pues es el de mayor contacto ciudadano y que de manera directa, mide la eficiencia de la autoridad correspondiente y que en este caso es la Dirección del Transporte.

Pero, además el usuario, dependiendo de la calidad del servicio, califica l propio gobernador del estado.

Y que en el caso que nos ocupa es Alfonso Durazo Montaño.

Comprometido como esta con las causas sociales.

Y atención especial a los más necesitados.

El usuario del transporte forma parte de ese segmento social.

En consecuencia, merece que el gobierno del estado, comprometa su palabra de brindar un servicio del transporte urbano de excelencia y calidad.

Como así lo hizo el propio Alfonso Durazo, al poner en marcha el nuevo centro de credencialización, como un primer paso para el mejoramiento integral del sistema del transporte.

Un tema que será prioritario en su administración gubernamental, por ser una necesidad básica de movilidad y que se ha mantenido en el rezago por años.

Durazo Montaño, informó que en las anteriores oficinas del centro de credencialización se pagaban cien mil pesos de renta y en las nuevas se cubrirá un costo por renta de 15 mil pesos.

Con os ahorros derivados del pago de la renta, se constituirá el fondo para el mejoramiento del transporte.

Por supuesto Alfonso Durazo, reiteró que no habrá aumento a la tarifa de ese servicio.

Aunque, insisto, el usuario ya paga un peso más, sobre la tarifa autorizada.

Sin embargo, es dable reconocer que no habrá otro aumento a la tarifa de ese, por cierto, pésimo servicio.

Que en la era de la Cuarta Transformación, debe transformarse para beneplácito de los miles de usuarios que diariamente requieren del servicio.

Y si en el pasado, el pulpo del transporte urbano, limitó y condicionó a las autoridades en turno, para hacer con su regalada gana les dio.

Espero un cambio radical en las políticas del gobierno que tienen que ver con la prestación del servicio del transporte urbano.

La sociedad ya lo merece, el usuario lo demanda.

Por justicia social.

Hermosillo y Sonora, merecen un transporte urbano de calidad y eficiencia.

NO AL MONOPOLIO…

Ahora bien, si realmente se quiere mejorar ese servicio.

El gobierno, debe impulsar la competitividad.

Otorgando nuevas concesiones a más empresarios y promoviendo la apertura de más líneas y rutas que fomenten la competitividad y que el usuario decida a que empresa beneficiar.

Por supuesto, la que ofrezcan el mejor servicio.

Mi Carta de Hoy. Dir. Villa del Lago No 48 Col. Las Villas Tel 2.54.44.98

e-mail papaitoson@yahoo.es

www.micartadehoy.com

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