Hermosillo, Sonora a 23 de abril de 2026
Mi Carta de Hoy…
Remite: Alejandro Islas Galarza
¡Estancias infantiles quieren manejo discrecional del dinero!
¡Hola, lector! Por siempre he considerado que los sindicatos de trabajadores al servicio de las instituciones de gobierno, incluidos los universitarios, representan a una casta laboral privilegiada, puesto que ningún otro trabajador, por ejemplo, del sector empresarial, goza de las prestaciones contractuales que sus pares oficialistas obtienen bajo la latente amenaza de paralizar la estructura gubernamental.
El colmo de lo anterior, lo representan los jubilados y pensionados del Ayuntamiento de Hermosillo, que demandan bonos económicos, aun y cuando ya no son trabajadores activos.
Prestaciones y bonos que les fueron otorgados por el entonces Alcalde Javier Gándara Magaña, quien autorizo esas prebendas, más con fines electorales.
Un conflicto que le fue heredado al actual alcalde Antonio Francisco Astiazarán Gutiérrez, quien se ha amparado para no otorgar esos beneficios a quienes ya no están dentro de la nómina del Gobierno Municipal de Hermosillo.
Y así se ha venido tejiendo la historia, en lo que, a revisión contractual de los sindicatos al servicio de los poderes del estado, los ayuntamientos y del sector educativo.
Es el caso de la huelga en la Universidad de Sonora.
Un conflicto que rebaso y con mucho la capacidad de las autoridades universitarias, encabezadas por la rectora Dena Camarena, a quien, por cierto, se le aposto como la panacea que podría llevar a la Unisón a otros niveles, académicos, administrativos y operativos.
Al parecer la conciencia universitaria se equivocó al designarla rectora universitaria.
Los protagonistas de este affaire universitario, deben privilegiar el interés común que los define y es la comunidad estudiantil, por encima de sus mezquinos intereses que van implícitos en la negociación contractual.
El gobierno del estado, como referí del mismo, debe estar atento y observar cada movimiento a fin de que cada uno respete las reglas del juego.
La mesura debe privilegiarse.
La huelga universitaria a nadie le conviene.
Menos a la comunidad estudiantil que vive bajo la zozobra de ver como su semestre se diluye en las pasiones desbordados dentro de la negociación contractual.
Más allá de los discursos oficiales y de los posicionamientos de la comunidad universitaria, debe privilegiarse a los estudiantes que son, al final de cuentas a quienes se deben.
Que la situación económica mantiene los precios de la canasta básica inalcanzables sí, pero igual afecta la economía de los trabajadores que ganan el salario mínimo y por ellos, nadie alza la voz.
Ese es un argumento invalido en esta lucha universitaria.
Más preocupante aún, es el hecho de que hasta ahora se hayan dado cuenta que están recibiendo un salario menor al mínimo.
Digo, cuando reciben el pago de nómina aparece el salario y los descuentos correspondientes.
¿A poco nadie se dio cuenta?
En fin…
Esperemos que este conflicto no se prolongue por mucho tiempo.
¡Ah!, lo del “secuestro”, es un término que históricamente se ha utilizado en las huelgas universitarias.
De que se asustan…
Si por siempre, la percepción ciudadana ve a los sindicatos como los malos de la película.
Antes como antes y ahora como ahora, no le hagan al cochi mal de ojo.
En ese tenor, de este simple y llano análisis, vale más…
Ceder a un acuerdo “desfavorable” antes que embarcarse en un conflicto legal largo, costoso y desgastante.
Digo, yo nada más digo.
ESTANCIAS INFANTILES
Sobre la ocupación al edificio del poder Legislativo por parte de la
Asociación de Estancias Infantiles, que solicitan la liberación de recursos económicos, de acuerdo a un mandato judicial.
Me llama la atención que esa ordenanza judicial, haya sido al Poder Legislativo, que no tiene facultades de ejercer el presupuesto asignado al Poder Ejecutivo.
A reserva de averiguar bien…
Me entero que las maestras integrantes de dicha asociación condicionan el levantamiento del bloque al edificio del legislativo.
A que sean ellas que las que decidan quién o quiénes serán los beneficiarios de los más de dos millones de peros que demandan.
Como si se tratara de una concesión.
Argumento que distancia y mucho el noble –si es que existe—motivo de su lucha.
Amén de lo anterior, creo que los diputados le deben al colectivo social una buena y creíble explicación, por la violencia en contra de las maestras de las estancias infantiles.
Y de todo el escándalo que derivo de la ocupación de la sede del Poder Legislativo.
Digo a las feministas si les permiten que destrocen el edificio.
Sin el afán de entrar en controversia, pero de aquí en adelante, habremos de ser testigos de muchos más movimientos “sociales”, como el de las estancias infantiles.
Digo, el ambiente electoral ya se siente.
Saque cuentas.
Por ello es que se antojan movimientos en el ajedrez político e incluso dentro de la administración pública estatal.
Alfonso Durazo –lo he escrito—tiene mucho interés en que el cierre de su sexenio, sea terso, sin aspavientos.
Ya lo ha dicho y lo dice bien, no es dable conflictuarse con nada y con nadie.
Por lo pronto para el mes de junio se anticipan las renuncias de María Dolores del Río, Célida López Cárdenas, Froylán Gámez, Javier Lamarque y a la par la senadora Lorenia Valles Sam Pedro y el senador Heriberto Aguilar.
¡Es cuánto!
www.micartadehoy.com
papaitoson@yahoo.es
radiomanzana77@gmail.com